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La cara perfecta

Belleza y esteticaLa cara perfecta
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Jessica Fole

La cara perfecta

En el artículo de hoy queremos adentrarte en los factores que denominan lo que se considera una cara perfecta, hablaremos del método Marquardt, la proporción áurea para acercarnos al canon más exacto de belleza, la belleza como matemática y otros factores relevantes como la simetría, la tipicidad y otros rasgos culturales para adentrarnos en el mundo de las caras más bellas y atractivas.

Adecuadas proporciones, simetría y tipicidad son los factores más caracteristicos en el camino a una cara perfecta

En este artículo queremos adentrarte en el mundo de la máscara de la perfección, denominada Máscara de Marquardt, creada por el Dr. Stephen R Marquardt, nacido y criado en el Sur de California, considerado uno de los mejores cirujanos maxilofaciales de los Ángeles. Marquardt, creó esta herramienta para diseñar rostros simétricos y perfectos en la búsqueda de la cara perfecta, a través de las matemáticas, para tratar de medir unas proporciones de belleza lo más simétricas posibles.

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Máscara de Marquardt

El doctor Marquardt de la Universidad de California, creó el concepto de la máscara de belleza para llegar a la cara pefecta a través de las matemáticas para medir el canon de belleza más exacto posible. Tanto el doctor como la máscara se hicieron mundialmente famosas, y actualmente sus máscaras de la belleza, diseñadas tanto para hombres como para mujeres, resultan muy útiles en las prácticas e intervenciones de cirugía facial.

Proporción Áurea

La proporción áurea consiste en una fórmula matemática donde se buscan dos segmentos tales que el cociente entre el segmento mayor y el segmento menor sea igual que la división entre la suma de estos segmentos (el total) y el segmento mayor.

Si consideramos que A, es el segmento mayor y B, el segmento menor, obtenemos la siguiente ecuación: A/B es igual a (A+B)/A. El resultado es el número: 1,618034. Cifra que se representa con la letra griega “phi” o “φ” en honor al escultor griego Phideas.

Phideas utilizó esta referencia en su obra arquitectónica más celebre y destacada: El Partenón.

Este número áureo o proporción áurea, es la referencia para cuantificar y aproximarse al máximo atractivo facial de una mujer u hombre.En nuestro caso en la busqueda de la cara perfecta.

Este método se consigue ajustando las caras de los pacientes a la máscara de belleza, es decir, superponiendo estas caras a la máscara definitiva, para detectar las diferencias que existen entre las caras normales de los pacientes y la estructura simétrica definitiva del Dr. Marquardt

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Estudio entre personas, proporción de ajuste de máscara, mayor belleza.

Para completar su investigación, el Dr. Marquardt, realizó un estudio, mostrando a un grupo de personas de distintos lugares del mundo y etnias diferentes, una serie de fotografías de rostros de mujeres con diversas características para que las ordenaran de los rostros más bellos a los menos atractivos.

El resultado fue que la mayoría de estas personas ordenaron las fotografías de una manera muy similar y eligieron los rostros más bellos casualmente con los que más se ajustaban a la máscara de la belleza.

Este resultado, podría tener mucho que ver, con nuestros antepasados y nuestro subconsciente, a la hora de considerar más bellos los rostros simétricos y ordenados pues nuestra percepción innata de nuestra visión hacia el equilibrio, la armonía y el orden

La cara perfecta y la belleza, es matematica

La proporción aurea o el número áureo mide la simetría y la perfección de cualquier obra, en este caso los rostros.

– Se logra midiendo la altura y la anchura del rostro, para luego dividir el resultado. Según la proporción áurea, el resultado debe bordear el 1.6. Cuanto más se acerque a este número, más bello resulta el rostro de una persona.

– El rostro se mide tomando las medidas desde la línea del cabello de la frente, hasta el punto entre los ojos. Luego desde el punto entre los ojos, hasta la parte inferior de la nariz. Después, de la parte inferior de la nariz, hasta el fin de la barbilla.

– La longitud de la oreja debe ser igual a la longitud de la nariz y el ancho de un ojo, debe ser igual a la distancia entre ambos.

Proporciones divinas en la cara perfecta

Cara perfecta en Mujer

Rostro simétrico, pelo castaño, anchura de la cara a la altura de los ojos de 1, ojos en forma de almendra, línea de la mandíbula poco marcada con una barbilla de 0,21 de longitud, ocupando el 21% de la longitud del rostro, nariz delgada y pequeña de 0,37 de largo, 0,1 ancho del puente y 0,25 ancho base

Cara perfecta en Hombre

Rostro simétrico, pelo castaño, ojos ovalados con una separación entre ellos de 0,46 de distancia, mandíbula lineal y nariz delgada y recta con una longitud de 0,38, 0,11 de ancho del puente y 0,26 ancho base.

Simetría facial

La simetría es un factor muy relevante en la cara perfecta. Las caras más simétricas son las que poseen más belleza, aunque no existe la simetría 100% perfecta. Sabemos que influyen los juicios sobre los rasgos estéticos relacionados con el atractivo físico y la belleza pero según estudios se han comprobado pequeñas desviaciones en los rasgos físicos casi imperceptibles. Cuando un rostro envejece, se pierde simetría y también atractivo facial.

Así mismo se percibe asimetría en los rostros cuando algunas partes de nuestra cara sufren algunas desviaciones fuera del “promedio” tales como;

  • Las cejas sufren una desviación de 3mm
  • Los ojos sufren una desviación de 2,5 mm
  • Los párpados sufren una desviación de 2mm
  • La nariz sufre una desviación de 3 grados respecto a la línea media de la cara.
  • Los labios sufren una desviación de 3mm respecto a la comisura de los labios.

Las caras más simétricas se perciben como más bellas y atractivas tanto en hombres como mujeres, pero lo que sí es cierto que el atractivo facial juega un papel más importante en los rostros femeninos que en los masculinos, ya que los hombres por naturaleza tienen más margen de desviación, rasgos más marcados e incluso más grandes (como por ejemplo la nariz).

En cambio las mujeres, siempre buscan un denominador común en sus retoques estéticos, con la cual su cara se percibe como más simétrica, como es el caso de una rinoplastia (tener una nariz más pequeña y aguileña), labios más simétricos y gruesos, perfilado mandibular.

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Tipicidad

El termino tipicidad se denomina cuando consideramos algo “típico”. A continuación explicaremos porque la tipicidad, la normalidad y lo común también son factores atractivos en la belleza de una persona y que no todo recae en la máscara de la belleza, sino que hay un promedio en lo relativo a esa máscara.

La máscara de Marquardt, es el resultado promedio de muchas caras “atractivas”, pero en realidad, valoramos la normalidad. Es decir, crear una cara individual, a partir de muchas caras, resulta más atractivo que la original, ya que siempre habrá un denominador común en esa cara de otras caras, algo significativo y común.

Los rasgos comunes en la población, no los consideramos extraños. Esto quiere decir, que no solo nos fijamos en rostros atractivos y perfectos, sino en rostros que percibimos como confiables, ya que una cara “típica” nos transmite familiaridad y pertenencia cultural.

Otros factores para la cara perfecta

Hay otros factores destacables que también determinan el atractivo facial, además de la máscara de la belleza, la tipicidad y la normalidad.

Ya hemos hablado de la simétrica y de los rasgos que más se acercan a la proporción divina tanto en hombres como mujeres, según estudios las personas también se fijan en la juventud o en el aspecto de la “eterna juventud”, es decir, tengas la edad que tengas, que el rostro conserve una piel lúcida, joven y cuidada sin demasiadas imperfecciones como arrugas casi imperceptibles, las famosas “patas de gallo”, ausencia de arrugas en las comisuras de los labios, ausencia de manchas o lunares demasiado grandes que puedan interferir en la belleza de un rostro.

La asimetría también aumenta con otros factores desde un punto de vista reproductivo y evolutivo que se muestra a lo largo de los años tales como;

– La endogamia: Reproducción de individuos de un mismo linaje o ascendencia, es decir, perteneciente a una misma familia.

– Nacimiento prematuro: Los niños prematuros también pueden tener secuelas, tanto en su desarrollo como en su físico, pues son más propensos a sufrir diabetes, obesidad, sordera, ceguera o algún otro tipo de problema metabólico o sensorial.

Otros: También afectan otros factores como son la carga de parásitos, un pésimo estilo de vida y una mala alimentación nutricional, contaminación e incluso cromosomas formadas por el ADN y otras proteínas.

Las caras más simétricas y perfectas se consideran más saludables en cuanto al atractivo visual que las asimétricas. Ya que la asimetría facial, también demuestra una correlación con la angustia fisiológica, psicológica y emocional.

Un ejemplo es el notable deterioro físico que puede sufrir una persona que trabaja muchas horas al día y realiza un gran esfuerzo físico, no puede cuidarse lo suficiente y sufre problemas de ansiedad y depresión. El deterioro en la belleza visual se acentúa cuando una persona sufre también por diversos motivos.

Para terminar nos gustaría recalcar que todo no es el físico, y que una persona es realmente atractiva cuando tiene confianza en sí misma y en la toma de decisiones, cuando afronta la vida con positividad y ve los obstáculos como desafíos, tiene tranquilidad en su ser, paz mental y calma interior. Posee un buen humor que hace que esta persona sea una compañía agradable para los demás y muestra empatía, inteligencia emocional, solidaridad y comprensión por los demás.

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